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George Burchett. El legado del Rey de los Tatuadores

12 octubre, 2018

El Rey de los Tatuadores: conociendo a George Burchett

¿Habías escuchado antes el nombre de George Burchett? Puede que sí o puede que no, pero al final un nombre es un nombre. Y, pensándolo bien, el apodo que este artista británico se ganó a lo largo de su carrera fue mucho más significativo: El Rey de los Tatuadores. Prometedor, ¿a que sí? Pues, tanto si le conocías de antes como si es la primera vez que lees algo sobre él, en este artículo descubrirás algunas cosas curiosas e interesantes sobre la vida y legado artístico de uno de los mejores tatuadores de la historia.

¡Comenzamos!

Rebeldes primeros años

George “Professor” Burchett nació en Brighton, Inglaterra, en 1872. Pero apartando los datos más comunes, metamos las manos en harina directamente: te voy a presentar al personaje de quien hablaremos hoy contándote que, con tan solo 12 añitos, lo expulsaron del cole por tatuar a sus compañeros de aula. Por lo tanto, ¿qué le quedaba a ese pobre niño que solo buscaba expresar sus dotes artísticas? Pues buscarse la vida. Por lo que, un año después, ya lo veíamos enrolado en la Marina Real dispuesto a surcar los océanos y viajar alrededor del mundo (obligado por sus padres, naturalmente).

George Burchett a finales del siglo XIX. Fuente: Pinterest. George Burchett. El legado del Rey de los Tatuadores
George Burchett a finales del siglo XIX. Fuente: Pinterest

Y eso hizo. Viajó por todo el imperio británico, desde las Indias Occidentales hasta África y el Lejano Oriente, y mientras tanto se dedicó a perfeccionar su técnica de tatuaje practicando con sus compañeros de tripulación, quienes lentamente quedaron encantados con sus obras y siguieron pidiéndole tatuajes. Pero el joven Burchett no era alguien de convicción demasiado férrea, ni tampoco alguien a quien le sentara bien recibir órdenes, así que a los pocos años se fugó de la Marina (tal y como te lo cuento). Tras doce años de “exilio” fuera de Inglaterra, ya que aún no podía pisar su tierra por haber desertado de la armada, volvió a su país natal con un proyecto algo más serio en la cabeza.

En la capital conoció a Sutherland MacDonalden y Tom Riley, míticos tatuadores pioneros que fueron sus profesores y le enseñaron las técnicas más novedosas de tatuaje. Y con esa primera pistola en la mano, Burchett alcanzó un nuevo nivel profesional.

Diseños de tatuaje por George Burchett. Fuente: TattoosKid. George Burchett. El legado del Rey de los Tatuadores
Diseños de tatuaje por George Burchett. Fuente: TattoosKid

Tatuador real

En 1900 se convirtió en un tatuador a tiempo completo. Montó el que sería su primer estudio de tatuaje, y después un segundo que le haría más popular y redondearía el mito. Su técnica, perfeccionada a lo largo de años tatuando dentro y fuera de la Marina, le habían convertido en un verdadero fenómeno en la aún conservadora Inglaterra, y por alguna razón su estilo y costumbres de trabajo resultaron ser una revolución social.

Las clases más acomodadas de Londres comenzaron a requerir sus trabajos, y más adelante personalidades de otros países se vieron atraídas por las obras de George Burchett. Llegado un punto toda Europa aclamaba su nombre, y la burguesía y realeza de numerosas regiones acudía a él para ser tatuada. Su estilo combinaba todo tipo de diseños, desde los africanos, asiáticos y más europeos, debido lógicamente a sus múltiples viajes durante su estancia en la Marina y a su propio espíritu aventurero. Mezclaba el arte tradicional chino, vietnamita, indio y japonés con los tribales africanos y ciertos elementos de cosecha propia, y sus dibujos eran altamente codiciados.

Personajes como el rey Frederick IX de Dinamarca, Horace Ridler “The Great Omi” y el rey Alfonso XIII de España decidieron que iba a ser Burchett quien les raspara la piel, y esos contactos le propulsaron definitivamente al Olimpo de los tatuadores para el resto de la historia.

A lo largo de los años apareció en muchas ocasiones en los medios de comunicación, pero pese a su incuestionable fama, el bueno de Burchett nunca dejó de tatuar a todo tipo de personas, provenientes de toda clase de ámbitos y estamentos sociales. Los marines eran de sus favoritos, como es lógico, y los atendía en ristra llegando a pasar horas y horas sentado tatuando a una tripulación completa.

George Burchett tatuando un liguero de flores en el muslo de una mujer, cerca de 1930. Fuente: Pinterest. George Burchett. El legado del Rey de los Tatuadores
George Burchett tatuando un liguero de flores en el muslo de una mujer, cerca de 1930. Fuente: Pinterest

El novedoso tatuaje cosmético

Además, y como uno de los elementos más importantes de su carrera, cabe destacar que las mujeres de la época adoraban sus obras. Damas de todas las clases acudían a él para que creara hermosos y atrevidos patrones con los que decorar su piel, algo que marcó un punto de inflexión ya que el número de mujeres tatuadas aumentó de forma considerable. Tal era su fama entre el público femenino, que en 1930 George Burchett se lanzó a crear una línea cosmética dedicada exclusivamente a mujeres tatuadas, y algunas de las primeras ideas de “tatuaje de cejas” e incluso “tatuaje de labios”. De ese modo, las mujeres no debían volver a oscurecerse ni perfilarse las cejas nunca más.

Dejando un poco de lado el tatuaje cosmético, los diseños más populares entre las damas eran las iniciales (de novios, maridos, hijos o padres, por lo general) y flores, pero también había mujeres que se decantaban por patrones de influencia asiática como dragones chinos, por ejemplo.

“Memorias de un Tatuador”

Burchett nunca dejó de diseñar, llevaba a la práctica nuevas ideas de forma constante, y su flujo creativo era una de sus características más relevantes como artista.

George Burchett, apodado “Professor” por sus seguidores y clientes, continuó tatuando hasta su muerte, un Viernes Santo de 1953 a los 81 años. Sus espectaculares y novedosos tatuajes, que efectuaba con tanto cariño todas y cada una de las veces, le valieron el título de Rey de los Tatuadores, así como su espíritu indomable, lleno de vida y de pasión por lo que hacía, que nunca se dejó amedrentar por las imposiciones y siguió su propio camino.

Justo aquí abajo te dejo la portada de su autobiografía, publicada de forma póstuma cinco años después de su muerte y editada por Peter Leighton. El libro contiene imágenes inéditas de sus sesiones y diseños, y sus propias reflexiones sobre los momentos más intensos de su carrera y sobre el estilo de vida que eligió:

'Memoirs of a Tattooist', por George Burchett y Peter Leighton. (1958, Oldbourne Book Company). Fuente: Pinterest. George Burchett. El legado del Rey de los Tatuadores
‘Memoirs of a Tattooist’, por George Burchett y Peter Leighton. (1958, Oldbourne Book Company). Fuente: Pinterest

¿Y por qué no das a conocer aún más al legendario George “`Professor” Burchett dando “like” y/o comentando a este artículo en tus redes sociales? Ya sabes que siempre agradezco tu magnífica aportación 😉

¡Nos leemos en el siguiente post!

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