Saltar al contenido
Arte en todo – Tu web de todas las artes

Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 3

13 junio, 2018

Antes de leer este artículo sobre la pintura del prerrafaelismo me gustaría recomendarte, si no lo has hecho ya, que eches un vistazo a las dos primeras partes:

Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 1

Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 2

No adiós, solo hasta pronto

En el anterior artículo sobre el prerrafaelismo te hablé, entre otras cosas, de cómo la motivación de sus tres principales precursores, Millais, Rossetti y Hunt, terminó degenerando hasta morir. Pero dejamos claro también que la pérdida de su ilusión no significó en ningún momento la disolución del movimiento. De hecho, una época muy próspera para la pintura del prerrafaelismo llegaría tras la separación de sus tres miembros principales. Y es que el cambio había enraizado en la sociedad londinense, y muchos estaban dispuestos a tomar las riendas para que el fruto no se pudiese nunca.

Tras el éxito de Millais entre palacios, criados y nobles, la muerte en prisión de Rossetti y la fuga a Tierra Santa de Hunt, la P.R.B. se extinguió. Pero su encantador aroma comenzó a hipnotizar no solo a los ingleses, sino a todo el continente europeo, de modo que se dio pie a nuevas olas del propio movimiento. Aunque la hermandad prerrafaelita ya no existiese, muchos autores de la época decidieron seguir sus fundamentos y adaptarlos a su obra. Por ejemplo el archiconocido John William Waterhouse, la pintora Eleanor Fortescue-Brickdale, Valentine Cameron Prinsep o Frank Cadogan Cowper, considerado el último prerrafaelita del que se tiene constancia.

Tras saber el destino agridulce de este movimiento basado en la valentía y las pasiones, paso a presentarte a estos cuatro autores (que no los únicos, ni mucho menos) que pusieron su grano de arena para contribuir a que la llama del prerrafaelismo no se apagara.

John William Waterhouse (1849-1917)

De todos los autores “posteriores” a la muerte de la sociedad, quizá Waterhouse sea el más conocido. Nacido en Roma en una familia de artistas, con un año volvió a Inglaterra y se crió allí. Sus pinturas iniciales adoptaban aires orientales e italianos fruto de sus viajes por el mundo, pero no tardó mucho en ser influenciado por los encantos del prerrafaelismo.

Su segunda etapa artística estaba plagada de referencias literarias y mitológicas, como sus obras Hilas y las ninfas, La dama de Shalott o La náyade.

'La náyade', de John William Waterhouse. Óleo sobre lienzo. (1893). Fuente: Pinterest. Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 3
‘La náyade’, de John William Waterhouse. Óleo sobre lienzo. (1893). Fuente: Pinterest

Su estilo siempre fue sublime, delicado y elegante, con un uso muy acertado de las sombras que utilizaba para añadir misterio a sus composiciones, por lo que gustó mucho a los críticos y al público de la época. Uno de sus rasgos distintivos podría ser la utilización del color y los rostros de sus personajes femeninos, que acostumbraban a tener una construcción muy similar las unas con las otras: de pómulos y barbillas afiladas, labios finos y perfil griego, así como miradas expresivas y hundidas.

Aunque John William Waterhouse se considera un pintor romántico, también entra dentro de los estándares simbolistas, como lo hacía Dante Gabriel Rossetti.

'Muchacha haciendo burbujas de jabón', de Valentine Cameron Prinsep. Óleo sobre lienzo. (Fecha desconocida). Fuente: The Athenaeum. Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 3
‘Muchacha haciendo burbujas de jabón’, de Valentine Cameron Prinsep. Óleo sobre lienzo. (Fecha desconocida). Fuente: The Athenaeum

Valentine Cameron Prinsep (1838-1904)

Valentine Cameron Prinsep, más comúnmente conocido como Val Prinsep, fue un pintor nacido en Calcuta que también adoptó un estilo prerrafaelita en su amplia obra. Comenzó a exponer con 24 años, y a lo largo de su vida se hizo muy amigo de John Everett Millais, además de realizar colaboraciones profesionales con Dante Gabriel Rossetti.

Su prerrafaelismo estaba potentemente influenciado por sus raíces indias, por lo que el autor tendía a representar escenas orientales en sus pinturas. Como el resto de prerrafaelitas, encontraba gran consuelo en las escenas mitológicas y literarias, con hermosas mujeres de largos cabellos, escenarios campestres y cotidianos.

Como curiosidad, Prinsep estaba lejanamente emparentado con Virginia Woolf (su madre era tía abuela de la escritora), lo que explicaría sus inquietudes literarias.

Eleanor Fortescue-Brickdale (1872-1945)

Nacida en Surrey, Reino Unido, puede considerarse una de las últimas usuarias del prerrafaelismo, así como una de las pocas pintoras de la época que alcanzó su fama en vida. Como ilustradora, Eleanor obtuvo gran parte de su inspiración de su hermano mayor, quien había aprendido pintura de John Ruskin y la ayudaba a practicar en casa. Tanto avanzó en sus pequeñas clases, que a los diecisiete logró ingresar en la Crystal Palace School of Art y, tras dos intentos fallidos, en la Royal Academy School de Londres. Sus aprendizajes la llevaron a convertirse en una ilustradora de éxito durante más de tres décadas en las que recibía encargos de altas personalidades y personajes de importancia en la esfera literaria, por ejemplo.

'Delicias del jardín: El nombre de la flor', de Eleanor Fortescue-Brickdale. Acuarela. (1909). Fuente: Fine Arte America. Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 3
‘Delicias del jardín: El nombre de la flor’, de Eleanor Fortescue-Brickdale. Acuarela. (1909). Fuente: Fine Arte America

Los autores clásicos y los iniciadores del prerrafaelismo fundamentaron su estilo, dotado de una riquísima paleta de colores y gran atención a los detalles, que demostraba con amplios escenarios repletos de simbologías. Una técnica impecable, tanto en óleo como en acuarela, y grandes influencias francesas e italianas que aportaban ese aire de romanticismo a sus piezas.

Como dato final, cabe señalar que Eleanor Fortescue-Brickdale fue la primera mujer en ingresar en el Royal Institute of Oil Painters.

Frank Cadogan Cowper (1877-1958)

Cadogan Cowper ha sido descrito en innumerables ocasiones como “el último prerrafaelita”. Nacido en Wicken, Northhamptonshire, demostró cualidades artísticas desde bien pequeñito, y terminó estudiando en la St. John’s Wood Art School con 19 años. Allí pasó un año, y tras eso ingresó en la Royal Academy of Arts, donde exhibió una vez algunos años antes de terminar sus estudios.

Durante su vida, y como Eleanor Fortescue-Brickdale, Frank Cadogan Cowper trabajó como ilustrador de libros, y en cuadros al óleo y a la acuarela. Su estilo prerrafaelita, que algunos han bautizado como neo-prerrafaelismo, es altamente similar a las primeras obras de Millais y Rossetti, a quienes Cowper admiraba profundamente, con hermosas mujeres de largas melenas, influencias mitológicas e históricas (sobre todo medievales) y ciertas escenas bíblicas interpretadas con mimo y precisión.

'Mujeres venecianas escuchando una serenata', de Frank Cadogan Cowper. Óleo sobre lienzo. (1908-1909). Fuente: Sothebys. Pintura del prerrafaelismo, la más brillante sociedad secreta. Parte 3
‘Mujeres venecianas escuchando una serenata’, de Frank Cadogan Cowper. Óleo sobre lienzo. (1908-1909). Fuente: Sothebys

Además de la exquisitez con la que plasmaba los reflejos y texturas de las telas y los cabellos, debo destacar la impresionante suavidad de sus retratos, que realizaba sobre todo a damas londinenses de alta cuna. Y su pintura, altamente reconocida, quedó grabada en la historia como los últimos reflejos del estilo, tan gloriosos como aquellas primeras obras que tanto escandalizaron a la población en sus inicios.

Como ves, la segunda generación de prerrafaelitas dio nueva vida al movimiento, que parecía perdido. Nadie le cortó las alas a la osadía de esos pioneros, que decidieron seguir los dictados de sus sentimientos y hacer lo que les saliera de las entrañas, derramando historias sobre los lienzos y descubriendo horizontes nuevos. El universo de la pintura tenía muchos pasos importantes que dar, todavía, y este fue uno de los más apasionantes y revolucionarios.

¿Te ha gustado leer esta tercera y última parte de la pintura del prerrafaelismo? ¿Hay algo que quieras comentar al respecto? Entonces, si te apetece, puedes compartir y dar “me gusta” a este artículo en tus redes sociales, y dar tu opinión. Siempre es bueno leerte 😉

¡Nos vemos en próximos posts!