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Jan van Huysum, para inmortalizar lo efímero

9 octubre, 2018

La pintura especial de Jan van Huysum

Jan van Huysum, nacido en 1682 en Ámsterdam, Holanda, llegó a este mundo con el arte dentro. Su padre era un famoso pintor, y de él tomó una parte importantísima de su posterior obra. Sus pinturas rococó, ostentosas y de una calidad inmejorable, marcaron el estándar de los bodegones de la época, ejemplo de verdadero realismo y atención al detalle.

Si te llama la atención lo que lees, sigue haciéndolo: descubrirás un artista que consiguió transmitir vida únicamente a través de naturalezas muertas.

'Vase with flowers', Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1720 aprox.). Fuente: Pinterest. Jan van Huysum, para inmortalizar lo efímero
‘Vase with flowers’, Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1720 aprox.). Fuente: Pinterest

Vida y muerte, las dos caras de un mismo artista

La mitad de sus trabajos son paisajes, escenarios imaginarios creados completamente a partir de lo que él deseaba representar: momentos congelados en el tiempo, grises y rígidos, casi sin vida; pero hermosamente desarrollados. Precisamente ese toque “artificial” en sus escenas de naturaleza era una de las cosas que más sorprendían.

Pero hoy nos centraremos en lo verdaderamente reseñable de su obra, que eran los bodegones. Como sabemos, tomó su afición por ellos posiblemente de su padre, y perfeccionó su técnica hasta un nivel muy pocas veces visto.

Un ecosistema en un jarrón

Lo primero que llama la atención es la opulencia de las composiciones, llenas de contrastes y elementos superpuestos, pero perfectamente distinguibles unos de otros. Quizá, en las pinturas de Jan van Huysum la distancia y la perspectiva desde la cual se observen marca la verdadera diferencia. De lejos impresionan, pero cuanto más se acerca uno, más impactado queda. Me atrevería a decir que, aunque solo nos mostraran un plano detalle de alguno de sus cuadros, nos llamaría más la atención que la pintura completa: como he dicho arriba, su atención al detalle era cosa de otro mundo. Llegó a masterizar, a través de todas sus largas décadas de experiencia en la pintura de bodegón, las texturas creadas por la naturaleza y por el hombre. La suavidad de la cerámica y porcelana de sus jarrones, el satinado de los pétalos y tallos, el reflejo de las velas sobre la madera de las mesas, las conchas de pequeños animales y la cáscara de huevos arrullados en sus nidos… Parece que con solo alargar una mano puedes saborear las frutas, oler los lirios y ver el correteo de los insectos, tan pequeños pero que Van Huysum representaba tan bien.

'Vase of flowers', Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1722). Fuente: Pinterest. Jan van Huysum, para inmortalizar lo efímero
‘Vase of flowers’, Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1722). Fuente: Pinterest

Lo irreal de la realidad

El estilo de Van Huysum es claramente realista, pero también se aprecia en él un ligerísimo aire de surrealismo y fantasía, como puede verse en sus paisajes de ruinas, lagos y parajes silvestres así como en sus bodegones. Posiblemente su visión única de la naturaleza transformaba cada óleo en una nueva perspectiva, con colores brillantes y estructuras imposibles. En especial sus jarrones llenos de flores recuerdan, en cierto sentido, a un espectáculo de fuegos artificiales estallando en el cielo.

'Fruit Piece', Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1722). Fuente: Pinterest. Jan van Huysum, para inmortalizar lo efímero
‘Fruit Piece’, Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1722). Fuente: Pinterest

El Louvre cuenta con muchas de las obras de Jan van Huysum, pero algunas de sus piezas más magistrales han pasado por colecciones privadas inglesas. Como es lógico, sus pinturas han sido y son ampliamente codiciadas, considerándose algunos de los mejores ejemplos de la pintura de los Países Bajos del siglo XVII.

El artista viajaba hasta centros de horticultura para bosquejar todo tipo de vegetación. Su mayor interés eran las especies poco comunes (lo que también contribuía a que sus cuadros tuvieran ese aspecto extravagante y peculiar), de las que hacía detallados esbozos, apuntando datos clave que más tarde le serían de utilidad para desarrollar sus pinturas con la mayor fiabilidad posible.

Dicen que su hija, Francina Margaretha van Huysum, podía haber llegado a asistir a su padre en su trabajo, ya que la joven adquirió el gusto y el talento de su padre para la pintura, en especial para los bodegones que desarrollaba con un gusto exquisito.

'Bouquet of flowers in an Urn', Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1724). Fuente: Pinterest. Jan van Huysum, para inmortalizar lo efímero
‘Bouquet of flowers in an Urn’, Jan van Huysum. Óleo sobre lienzo (1724). Fuente: Pinterest

¿Qué me dices de Jan Van Huysum? ¿Le conocías, a él o a su obra? Posiblemente hubieras visto alguno de sus cuadros por ahí, o quizá jamás escuchaste hablar de ellos. Sea como sea, ¡dame tu opinión en los comentarios! O también puedes regalarme un “me gusta” y/o compartir este artículo para que alcance a muchos más apasionados del arte 🙂

¡Nos leemos pronto!

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