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Felice Casorati. Retrato a la domesticidad y la evolución de estilos

1 junio, 2020

El cambio de posturas plasmado en la carrera de Felice Casorati

No hablamos hoy del matemático de mismo nombre, para ser sincera la ciencia de los números es algo que me queda muy, muy grande… sino de uno de los emperadores del particular (aunque quizá algo olvidado) return to order, de la pintura metafísica y la auténtica plasticidad de estilos… El gran Felice Casorati, italiano del noroeste, concretamente de la bella ciudad de Novara, uno de los pintores, escultores y grabadores de cambio más drástico en cuanto a método y expresión que hemos tratado en Arte en Todo. ¡Sigue leyendo para saber más sobre el anfitrión del cambio!

'Soñando con granadas', Felice Casorati. (1912). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart.
‘Soñando con granadas’, Felice Casorati. (1912). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart. Felice Casorati. Retrato a la domesticidad y la evolución de estilos

Un camino algo interrumpido

Primero de todo, un apunte importante: Si te fijas, notarás que los cuadros que verás en este artículo están en orden cronológico, así que te animo a echarles un vistazo uno a uno, hacia abajo, para admirar a grandes rasgos el giro de 180 grados en el arte de Casorati a lo largo de las décadas.

Nació en 1886 y aunque en un principio su pasión era la música y buscaba vivir de ella, una enfermedad grave le obligó a dejarla para siempre. Tras eso se empezó a interesar por otras formas de arte, como el grabado, la pintura y la escultura, y se sumergió en explorarlas por su cuenta ya que descubrió que su viaje no había terminado con la música. Pero una vez más, se vio obligado a posponer un poco sus avances en el terreno del arte ya que su madre deseaba que estudiara derecho, y el joven Casorati accedió y empezó a cursar la carrera en la Universidad de Padua.

Pero ya sabes lo que dicen, las cosas sin pasión no duran mucho y terminó dejando los estudios para regresar al arte, y esta vez sí involucrarse en él en cuerpo y alma, cuando una de sus pinturas fue expuesta en la Bienal de Venecia en 1907.

Hoy hablaremos solo de su faceta pictórica, pero como artista fue multidisciplinar. Tocó muchas ramas y técnicas variadas mediante las cuales buscaba (como suele ser, por norma general) expulsar todo lo que llevaba en su interior y mostrarlo al mundo, pero las vías con las que decidió hacerlo en cada una de las épocas de su vida forman un intrincado abanico que refleja su profunda complejidad creativa.

'Retrato de Silvana Cenni', Felice Casorati. (1922). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart
‘Retrato de Silvana Cenni’, Felice Casorati. (1922). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart. Felice Casorati. Retrato a la domesticidad y la evolución de estilos

Las eras de Casorati

Le gustaba pintar mujeres, eso estaba claro. Pinturas de género, no solamente al principio sino hasta el final de sus días. Los paisajes y los bodegones también eran una temática recurrente para él, y los desarrollaba con la misma maestría y ajustándose igual de fielmente a su propio aunque cambiante estilo; pero el cuerpo femenino era uno de sus temas más llamativos y cuidadosamente tratados. Lo cambiaba y adaptaba, lo vestía, coloreaba, retorcía con cariño para cada sentimiento y escenario que pretendía plasmar.

En sus primeros años hacía uso de un estilo naturalista y colorido, bastante simple, pero pasando 1910 la influencia de artistas como Klimt o Redon saltaban más que a la vista. Se valía de ciertos rasgos comunes a sus contemporáneos simbolistas e impresionistas, y de una tendencia por el puntillismo y las representaciones de la realidad con un toque poético.

De 1915 a 1917 estuvo sirviendo como militar en la Primera Guerra Mundial, y en 1918 decidió irse a Turín con sus hermanas y su madre, ya que el ambiente de la ciudad le interesaba mucho. Casorati se sentía atraído por su aura siniestra e intrigante, según decía, y su arte ahí se amoldó al por aquella época común “return-to-order”, un estilo europeo que nació como respuesta a la guerra; extremadamente geométrico, de colores planos y una predilección por la estética aséptica y simple, de gran claridad estructural, prácticamente neoclásica.

Pero ya entrando en la década de los 20 comenzó a variar a algo todavía más geométrico, aún realista pero saliéndose ya por completo de las texturas hipersaturadas y lo orgánico que predominaba tanto en la primera y segunda era de su obra.

'Vocación', Felice Casorati. (1939). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart
‘Vocación’, Felice Casorati. (1939). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart. Felice Casorati. Retrato a la domesticidad y la evolución de estilos

Cerebral no es sinónimo de impersonal

Muchos críticos encontraron su trabajo de aquella época como “excesivamente frío”, muy cuadriculado para tratarse de algo que se supone debe trabajar con los sentimientos, como es el arte, y añadían que sus formas contenían un volumen sin peso y los colores no tenían textura ni matices. Pero Casorati rebatió a los detractores alegando que lo que pintaba tenía como intención simular lo neoclásico y ser limpio sin cambiar las impresiones externas que ofrecía, por lo que aunque saliera de su interior era más que natural y comprensible que las formas estáticas se reflejaran en sus obras y no un tipo de arte más ardiente y expresivo.

Su técnica principal era la témpera, con la que fue evolucionando en prácticamente todo su recorrido hasta sus últimas pinturas (como la que vemos un poco más abajo, ‘Vendimiadoras’, del 51), mucho más metafísicas y centradas en la metáfora visual, los sueños y toques de psicodelia. Si comparamos ‘Vendimiadoras’ con la primera de todas, ‘Soñando con granadas’, podemos apreciar un cambio sustancial no solo en su uso del simbolismo y el estilo con el que representaba la que para él seguía siendo la realidad, sino también en el trazo, quizá más plano que en sus inicios.

Pese a todo su uso del color vuelve a ser similar, y es que en este aspecto su arte atravesó una especie de campana de Gauss a lo largo de los años, donde en su punto más alto los tonos cenizos y apagados correspondían a la mitad de su carrera y ambos valles, en la base, a su principio y final. Hablando en cronología, alrededor de 1930 las tonalidades de las que hacía uso pasaron de ser apagadas a ir ganando luz de forma progresiva, regresando a un punto similar al de sus inicios, más brillante y cromáticamente expresivo.

''Vendimiadoras', Felice Casorati. (1951). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart.
”Vendimiadoras’, Felice Casorati. (1951). Témpera sobre lienzo. Fuente: Wikiart. Felice Casorati. Retrato a la domesticidad y la evolución de estilos

Su trabajo obtuvo numerosos premios y reconocimientos, ya no solo en el ámbito de la pintura sino en el de la escultura, el grabado y el diseño de escenarios, donde también tenía mucho que aportar. La mayoría de sus pinturas originales están en colecciones italianas tanto privadas como públicas, pertenecientes a galerías y museos.

Felice Casorati murió en Turín en 1963, tras una prolífica y exitosa carrera en la que obtuvo tantos detractores como admiradores. Pero dicen que hasta que alguien no te echa tierra no eres un verdadero artista, ¿verdad? ¿Por qué no das a conocer aún más su obra compartiendo, regalando tu “like” y/o comentando a este post en tus RRSS? Ya sabes que siempre agradecemos tu colaboración.

¡Nos leemos bien pronto!

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