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El impresionismo de Mary Cassatt, un retrato de la vida relajada

21 abril, 2018

Mary Cassatt, exponente de un impresionismo lleno de ternura

La pintura de Mary Cassatt quizá nos cuenta cosas sobre ella que su personalidad más inmediata no solía revelar. Dotada de un temperamento fuerte, fue una de las mayores exponentes femeninas del impresionismo. Si te apetece conocer un poco sobre esta dama tan bohemia, aficionada a las discusiones feministas y a salir de farra con sus amigos varones, te invito a seguir leyendo 😉

'Child Picking A Fruit', de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1893). Fuente: TheArtStack. El impresionismo de Mary Cassatt, un retrato de la vida relajada
‘Child Picking A Fruit’, de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1893). Fuente: TheArtStack

Un poco sobre Cassatt: el rostro de la rebeldía femenina

Mary Stevenson Cassatt nació un 22 de mayo de 1844 en Allegheny, Pensilvania (actualmente Pittsburgh), en el seno de una familia acomodada dedicada a la bolsa. El nivel económico de su familia le permitió convertirse en una joven instruida, con múltiples conocimientos en idiomas, música, arte y cultura general. Asistía a reuniones, exposiciones y muestras de todo tipo, y en una de ellas fue donde conoció a ciertos pintores influyentes de la época como Delacroix, Degas, Pissarro o Ingres.

La joven siempre tuvo especial predilección por la pintura y el dibujo. Tanto que a los 15 años, y contra el deseo de sus padres, logró ingresar en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts. Allí entabló buenas relaciones con sus compañeros varones, y su gran dedicación y habilidad eran contrarrestadas, por otro lado, por su tendencia a sumergirse en discusiones de índole feminista y a unirse a las diversiones de sus compañeros de clase, mayormente hombres.

Un nuevo camino

Pese a todas las maravillas que aparentemente la rodeaban, Cassatt no era alguien de mecha larga. Su fuerte temperamento y escasa paciencia la hicieron abandonar la academia antes de obtener el título, puesto que sentía estar aprendiendo muy lentamente y, además, la agotaban las constantes limitaciones que le eran impuestas por el mero hecho de ser mujer. Por tanto, a los 20 años se mudó a París en compañía de su madre, Katherine, y comenzó a recibir clases particulares de maestros como Jean-Léon Gérôme, profesor de la École des Beaux-Arts (donde Cassatt no podía ingresar por su naturaleza femenina).

'The Cup of Tea', de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1879). Fuente: Pinterest. El impresionismo de Mary Cassatt, un retrato de la vida relajada
‘The Cup of Tea’, de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1879). Fuente: Pinterest

La muchacha se esforzó mucho: visitaba el Louvre todos los días y se dedicaba en cuerpo y alma a las clases que, ahora sí, lograban cumplir con sus expectativas. Incluso logró exponer por primera vez, con tan solo 22 años, en el Salón de París… pero ¡oh, sorpresa! El estilo académico sufrió un declive importante, gracias a la irrupción casi espartana de ciertos grupos obsesionados con destruir los convencionalismos en el arte. Sí, tal y como los prerrafaelitas en Londres, lo mismo sucedía en la glamurosa capital gala; y Mary se unió a una corriente algo menos descarada en la que aún podía desarrollar su gusto por las escenas de diario: el impresionismo.

Sus inicios en el impresionismo

Decidió unirse a los impresionistas debido a que su tradicionalismo ya no era tan bien aceptado. Quizá de haber sido hombre le habrían dado un poco más de margen, pero al no ser así tuvo que sacarse las castañas del fuego y regalarse un lavado de cara. Así comenzó a pintar sobre temáticas en boga, y Degas, a quien como comentábamos ya había conocido tiempo antes, se interesó por su obra y decidió convertirla en algo parecido a su protegida. Aquella era la única forma que tenían las mujeres de avanzar en el panorama artístico, y bien que le fue a Cassatt: Degas la introdujo en el mundillo del impresionismo, y la muchacha se reunía con algunos de sus miembros en veladas y exhibiciones de pintura, donde aprendió poco a poco y se vio completamente embelesada por el estilo.

'Summertime', de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1894). Fuente: Pinterest. El impresionismo de Mary Cassatt, un retrato de la vida relajada
‘Summertime’, de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1894). Fuente: Pinterest

Poco hablaré de su técnica, no creo que sea necesario a estas alturas. Pero sí diré que, desde que inició su trayectoria profesional en el mundo del arte, Mary Cassatt demostró un talento único para reflejar lo que más le gustaba: pequeños momentos de intimidad entre madres e hijos, la belleza de la infancia y la realidad de ser mujer. Momentos de cotidianidad cubiertos en tonos pastel y luces de verano; la mirada lánguida de una dama o amorosa de una madre sobre los ojos curiosos de sus hijos más pequeños; el apacible transcurrir de los momentos sencillos.

'Young Mother Sewing', de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1900). Fuente: Pinterest. El impresionismo de Mary Cassatt, un retrato de la vida relajada
‘Young Mother Sewing’, de Mary Cassatt. Óleo sobre lienzo. (1900). Fuente: Pinterest

Sus escenas de género en diversos medios como el gouache, pastel, óleo y acuarela le valieron la distinción francesa de Caballero de la Legión de Honor en 1910, y póstumamente su ingreso en la National Women’s Hall of Fame de Seneca Falls, Nueva York, en el año 1973. Este último, contando el carácter reivindicativo y profundamente feminista de Cassatt, resultó uno de los mayores honores que podrían haberle concedido. Me pregunto cómo habría reaccionado de haber sido aceptada en el Hall of Fame cuando aún seguía viva.

¿Conocías a Mary Cassatt, una de las mayores representantes femeninas del impresionismo? Solemos centrarnos en Monet, Van Gogh o Renoir, magníficos artistas pero claramente aventajados por su situación masculina (independientemente de las circunstancias personales de cada uno), pasando por alto que también hubo grandes pintoras que, con su obra, marcaron un antes y un después. Y no solo en la corriente del impresionismo, sino en todas las escuelas artísticas, pictóricas o no, que han existido a lo largo del tiempo.

Te invito a que dejes tu opinión sobre Cassatt, esa mujer en un mar de pintores impresionistas, que no podía estarse quieta y asumir su destino. También puedes compartir y dar “me gusta” a este artículo en tus redes sociales, para que aún más gente la conozca a ella y a su historia.

¡Nos leemos en próximos posts! 😉

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