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El Art Decó en la pintura, la más sibarita de las corrientes artísticas

28 abril, 2018

Cuando el arte del siglo XX se rindió al Art Decó, la corriente de los buscadores de placer

El Art Decó fue un estilo que se popularizó entre la segunda y la tercera década del siglo XX. Ya lo mencionamos en algún otro artículo, pero no profundizamos en sus características; y eso es precisamente lo que vengo a hacer hoy.

La inevitable evolución

En el Art Decó distinguimos diversas ramas, en especial las de arquitectura, pintura, escultura y diseño de interiores, en las que el estilo brilló más intensamente. Pero en este artículo me centraré en la parte pictórica, compuesta por autores de amplio prestigio como Zinaida Serebriakova o su mayor exponente, la pintora polaca Tamara de Lempicka.

'Saint Moritz' de Tamara de Lempicka. Óleo sobre lienzo. (1929). Fuente: Pinterest. El Art Decó en la pintura, la más sibarita de las corrientes artísticas
‘Saint Moritz’ de Tamara de Lempicka. Óleo sobre lienzo. (1929). Fuente: Pinterest

Desde el inicio, y aunque el Art Decó surgió en la época de nacimiento de muchas de las vanguardias artísticas, sería incorrecto catalogarlo dentro del grupo. En cambio siempre se la ha considerado una extensión del Art Nouveau, a partir del cual evolucionó hasta adquirir una estética propia. De hecho, y como podrás comprobar, el Art Nouveau y el Art Decó no podrían ser más diferentes: ciertos rasgos llegan a parecer similares, pero la opulencia y naturalismo que se estilaba en el primero desaparecen casi por completo en el segundo, adoptando una simpleza y elegancia que casi roza el minimalismo (teniendo en cuenta los llamativos precedentes utilizados hasta poco antes de los años 20).

La libertad marca la diferencia

Su modernidad fue rompedora, y en ningún momento se dictaron normas que especificaran cómo debían desarrollarse sus creaciones, en el ámbito que fuera. Aquello fue un soplo de aire fresco para los artistas, hasta el momento limitados por los encorsetados protocolos y el “cómo debía ser todo”, y la razón por la cual el Art Decó presenta tal amplia variante de interpretaciones y formatos, que enriquecen la escuela sin alejarla en ningún momento de su estética principal.

'Ballerinas in the dressing room' de Zinaida Serebriakova. Óleo sobre lienzo. (1923). Fuente: Pinterest. El Art Decó en la pintura, la más sibarita de las corrientes artísticas
‘Ballerinas in the dressing room’ de Zinaida Serebriakova. Óleo sobre lienzo. (1923). Fuente: Pinterest

Líneas rectas, sencillas, presencia honesta y con pocos recovecos; ornamentaciones modestas pero refinadas y un diseño bastante más urbano, acorde a la evolución de los tiempos. Todo ello, siempre presente, podía llegar a presentar rasgos propios de cualquier otra corriente como el simbolismo o el cubismo, por ejemplo, solo bastaba con que la combinación de los elementos jugara a favor del artista. Como te habrás dado cuenta, mi descripción del Art Decó podría haber valido tanto para un cartel publicitario como para un edificio de oficinas construido en pleno auge del estilo, y ahí acude esa voz que nos recuerda que eso era lo que sucedía, exactamente, con el Art Nouveau. Quizá sea aquí donde ambos se asemejen más, en su polivalencia.

Portada de la revista 'Vogue', por Eduardo García Benito. (1926). Fuente: Pinterest. El Art Decó en la pintura, la más sibarita de las corrientes artísticas
Portada de la revista ‘Vogue’, por Eduardo García Benito. (1926). Fuente: Pinterest

El Art Decó como estilo pictórico logró una heterogeneidad bastante decente, y una gran aceptación desde sus inicios debido, quizá, a su capacidad para fundir técnicas y corrientes entre sí sin prescindir del buen gusto. Algunas pinturas e ilustraciones gozaban de un aire tradicional, casi clásico, que podía llegar a opacar ligeramente las influencias más progresistas del movimiento, y los autores hacían uso de la (todavía en boga) teatralidad propia de estilos anteriores en las paletas de color, los escenarios y las poses de los modelos. Trajes sobrios para ellos y largos vestidos de corte sencillo para ellas, figuras esbeltas y delicadas y un patrón geométrico generalizado que trazaba la verdadera línea divisoria entre el Art Decó y el Art Nouveau.

Los que marcaron el género

En la pintura, desde luego una de las caras más reconocidas y explotadas del movimiento, tenemos a algunos autores que lograron impulsar esta nueva prolongación artística. Entre ellos se encuentran Tamara de Lempicka, artista de origen polaco especializada en retratos que se terminó convirtiendo en la mayor representante del género, y otros pintores e ilustradores como la autora rusa Zinaida Serebriakova, el vallisoletano Eduardo García Benito o el parisino Jean Dupas.

'Pomone (Mlle Marguerite Grain)', de Jean Dupas. (1923). Fuente: Wikiart. El Art Decó en la pintura, la más sibarita de las corrientes artísticas
‘Pomone (Mlle Marguerite Grain)’, de Jean Dupas. (1923). Fuente: Wikiart

¿Qué opinas de la pintura e ilustración Art Decó, va contigo o preferías su antecesor? ¿Hay algo que te atraiga especialmente de este movimiento? Deja tus comentarios y, si te apetece, comparte y da “me gusta” a este artículo 😉

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