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La pintura abstracta submarina de Kim Keever

12 octubre, 2017

Un ingeniero poco convencional

Aunque el hombre que te presentaré ahora trabaje con pintura, originalmente no era pintor. A decir verdad, años atrás estudió Ingeniería Térmica, y pasó un verano entero en la NASA estudiando cómo los fluidos salvan objetos sólidos a altas velocidades. Pero según él mismo declaró, no llegó a estar demasiado interesado, puesto que el aspecto “visual” quedaba muy atrás y no era capaz de experimentarlo al cien por cien…

Por eso, Keever terminó dejando los estudios y mudándose a Nueva York para empezar a crear arte. Pero no tardó en darse cuenta de que la pintura no era para él, pues sentía que no le dejaba “añadir más” al resultado. Es conocido que la pintura, sobre todo el óleo, se caracteriza por una gran maleabilidad y posibilidad de superponer capas y capas y capas hasta que queda a tu gusto, pero él no buscaba eso. Posiblemente tuviera en mente algo con más volumen.

El inicio de todo

'Abstracto' (2013), pintura en agua. Kinz Tillou Fine Art, NYC . Pintura abstracta submarina de ©Kim Keever
‘Abstracto’ (2013), pintura en agua. Kinz Tillou Fine Art, NYC ©Kim Keever

Entonces, un amigo le regaló su primer tanque de agua, y ahí sí, lo clavó. A partir de ese momento llenó el enorme recipiente y empezó a experimentar con la pintura abstracta, logrando un conjunto de intrincados diseños de verdes, amarillentos, similares a un bosque en la mañana, llenos de atmósfera y sensación de profundidad. Colocaba pequeñas maquetas tras el tanque para ofrecerle los toques que la pintura no podía, como troncos de árboles o determinadas formas de montañas, pero la mayor parte de la acción la aportaba dejando volar su imaginación en el agua.

Pero lentamente decidió ir simplificando su técnica, dejando un poco atrás los rebuscados diseños de sus primeros días y limitándose a jugar con nuevas ideas, fotografiándolas después.

De entre todas las técnicas de pintura, la suya no podría ser más peculiar. Acumula docenas de botes, que estruja sobre el tanque para liberar los colores que desea, y que en comparación son como sus pinceles. Y el agua su lienzo. Keever fotografía cada proceso con 100 megapíxeles de cámara, creando preciosas armonías de color que parecen fáciles de hacer, pero segura estoy que de fácil no tienen nada.

Dejar que el azar trabaje

Ahora lleva ya más de dos décadas dedicándose a crear arte submarino, en su tanque de 750 litros, pero bajo la misma simple regla de pasárselo bien y concentrarse en crear algo bonito, sin quebraderos de cabeza. De hecho, el propio Keever revela que no hay demasiado trabajo “conceptual” tras lo que hace, son solo creaciones plagadas de color, a cada cual más vibrante, unidos para provocar sensaciones y un efecto de belleza y fluidez. Y que, muchas veces, con eso basta.

'Sunset 44d' (2007), pintura en agua. Nerman Museum of Contemporary Art. Pintura abstracta submarina de ©Kim Keever
‘Sunset 44d’ (2007), pintura en agua. Nerman Museum of Contemporary Art, ©Kim Keever

¡No podría estar más de acuerdo! ¿Qué es el arte, sino sensaciones? Él dice que “le encanta el azar”, el que logra con los pigmentos que se enroscan uno alrededor de otro bajo el agua, y también el azar que usa para hacer que eso suceda. Prueba con distintos tipos de pintura para ver cómo reacciona cada uno, y se lleva sorpresas más de una vez: la tinta, por ejemplo, se desplaza por el agua muuuy lentamente, creando cintas de color traslúcidas y casi etéreas, mientras la pintura para casas baja como plomo al fondo del tanque.

Este mes de octubre Keever publicará Water Colors, una monografía sobre impresiones en tanques de agua que será donada a 500 estudiantes de arte a lo largo y ancho del país.

Si te apetece ver muchas más de sus imágenes, así como fotos de su estudio y proceso creativo, tienes su página web aquí.