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Walter Molino y su pulp art de las fatalidades

27 mayo, 2018

Walter Molino, el ilustrador italiano que se inspiraba en la tragedia

¿Has oído hablar alguna vez de Walter Molino? Era el típico artista que merecía hordas de fanáticos que apoyaran y admiraran su trabajo… y las tenía. Este ilustrador italiano nació en Reggio Emilia en noviembre de 1915, y hoy te hablaré un poco de él y de su obra, un pulp art tan genial como espeluznante.

Ilustración de Walter Molino. Acuarela y tinta. (Fecha desconocida). Posiblemente para el semanario 'La Domenica del Corriere'. Fuente: Twitter. Walter Molino y su pulp art de las fatalidades
Ilustración de Walter Molino. Acuarela y tinta. (Fecha desconocida). Posiblemente para el semanario ‘La Domenica del Corriere’. Fuente: Twitter

Primeros contratos

Con tan solo 20 añitos, Molino ya debutó como ilustrador con sus primeros trabajos en las revistas Il Popolo d’Italia, L’Intrepido e Il Monello, y poco después en Bertoldo. Como el magnífico artista que era, sus trabajos estaban muy solicitados, pero sus habilidades no acababan ahí: además de la ilustración, amaba también el arte del cómic, en el que se inició en 1938 con obras de su propia creación (Virus, por ejemplo).

El ojo de La Domenica

Entonces, el semanario italiano La Domenica del Corriere dio con él. La revista, por ese entonces, llevaba publicándose 42 años, y contrató a Walter Molino como el encargado de las portadas frontales y traseras de sus números. La publicación era enormemente popular, tanto en las clases burguesas como en el pueblo más llano de Italia. Todos lo compraban, ya que había abierto un formato completamente nuevo de semanario donde las fotografías e ilustraciones se anteponían a los latosos textos de los que la gente común comenzaba a hartarse. En las portadas, Molino ilustraba las noticias de más relevancia que se habían escogido, y bajo ellas podían leerse textos explicativos de la noticia en cuestión:

Portada para el semanario 'La Domenica del Corriere', de Walter Molino. En el texto, se explica cómo un perro avisó a una mujer sobre un derrumbamiento de tierra que había medio sepultado a una niña de cinco años. Finalmente, la niña se salvó. Acuarela y tinta. (1957). Fuente: Pinterest . Walter Molino y su pulp art de las fatalidades
Portada para el semanario ‘La Domenica del Corriere’, de Walter Molino. En el texto, se explica cómo un perro avisó a una mujer sobre un derrumbamiento de tierra que había medio sepultado a una niña de cinco años. Finalmente, la niña se salvó. Acuarela y tinta. (1957). Fuente: Pinterest

Romance y tragedias

De este modo estuvo trabajando con la revista durante más de veinticinco años, donde cada uno fue aún más exitoso que el anterior, y eso marcó un antes y un después en la carrera del artista italiano.

Una revista que también resultó de especial relevancia en su recorrido fue la publicación femenina Grand Hotel, de cuyas portadas se encargaba de vez en cuando. Pero con el título, sobre todo, realizó diversas obras del llamado cineromanzi: comics de temática dramática-romántica, protagonizados por personajes con un gran parecido a actores de cine en boga:

Portada para la revista femenina 'Grand Hotel', de Walter Molino. Acuarela y tinta. (1968). Fuente: Pinterest. Walter Molino y su pulp art de las fatalidades
Portada para la revista femenina ‘Grand Hotel’, de Walter Molino. Acuarela y tinta. (1968). Fuente: Pinterest

Tras todo esto, podemos decir alto y claro que Walter Molino le debe muchísimo a su propia imaginación, pero igualmente a la tragedia. Gran parte de su reputación se originó a raíz de sus colaboraciones periódicas con La Domenica, que al fin y al cabo se encargaba de dar voz a muchas de las fatalidades que sucedían en territorio mundial. Con final feliz o no tanto, más crudas o más surrealistas, pero así era.

El avance de los tiempos

Molino tuvo que dar un paso al frente y hacerse valer frente al creciente furor fotográfico, que prometía, a la larga, resultados mucho más limpios y económicos para las publicaciones. Y logró su cometido. Su talento único le hizo inimitable (e indispensable), de tal forma que llegó un punto en el que las portadas de La Domenica del Corriere no podían concebirse sin las obras del ilustrador reggiano.

Con su estilo típicamente pulp art, y a base de acuarela y tinta, recreaba una a una las desconcertantes situaciones que le presentaban cada semana: novias desmayadas en bodas, poetas y pintores que perseguían a reinas por el mar, accidentes de montañismo, curas que hacen rappel desde campanarios para salvar gatitos, y cientos y cientos de otras peripecias del destino que terminaban delicadamente ilustradas.

Portada para el semanario 'La Domenica del Corriere', de Walter Molino. El texto cuenta cómo un estudiante salvó a una joven que caía desde un balcón en Siracusa. Acuarela y tinta. (1957). Fuente: Pinterest. Walter Molino y su pulp art de las fatalidades
Portada para el semanario ‘La Domenica del Corriere’, de Walter Molino. El texto cuenta cómo un estudiante salvó a una joven que caía desde un balcón en Siracusa. Acuarela y tinta. (1957). Fuente: Pinterest

Walter Molino falleció en Milán, en 1997, a los 82 años de edad y con una prolífica carrera a sus espaldas. ¿Le conocías? ¿Te lo acabo de descubrir? Su obra es una verdadera mina de maravillas, con una expresividad pasmosa y un manejo de la técnica que aseguró su puesto frente a la crecida de la fotografía.

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¡Nos leemos en el próximo post!

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