Saltar al contenido
Arte en todo – Tu web de todas las artes

Porcelana rusa o porcelana fría, la materia de la que se hacen las ideas

19 mayo, 2019

Una alternativa con mil posibilidades: la porcelana rusa

Si eres aficionado a las manualidades puede que te guste darte un capricho de vez en cuando y pasar un rato recortando, modelando o, en general, experimentando con distintos materiales, técnicas y texturas. En Arte en Todo somos de esos, especialmente con el modelado. Por eso hoy, en caso de que no lo conozcas (o de que quieras saber más) vengo a presentarte la porcelana fría o porcelana rusa, el material estrella que hace las delicias de cualquier edad y nivel de ambición.

¡Comenzamos!

Tarta de queso con arándanos en porcelana fría. ©Nathalia Creations. Fuente: Etsy. Porcelana rusa o porcelana fría, la materia de la que se hacen las ideas
Tarta de queso con arándanos en porcelana fría. ©Nathalia Creations. Fuente: Etsy

Como puedes ver arriba, la porcelana fría es un material que ofrece resultados muy interesantes. El primer factor es la imaginación de quien la trabaja, y a partir de ahí, como quien dice, no hay techo que nos pare.

¿Fría, rusa, porcelana, arcilla?

Pese a su nombre, la porcelana fría no es porcelana, solo se llama así porque el resultado final imita al de la porcelana. En realidad no es más que una masa resultado de la mezcla entre almidón de maíz y cola blanca (de carpintero, escolar…), y a veces con un añadido de cantidades limitadas de glicerina, cremas, aceites y ciertos conservantes que ayudan a proporcionarle una textura suave a la hora de modelar, así como un rápido secado.

Ahora, antes de que se me olvide, debo puntualizar: si el nombre “porcelana fría” no te suena, no te preocupes. El término se usa algo menos en España ya que este material es más popular en Latinoamérica, sobre todo en zonas como Argentina y Brasil (que, por cierto, fabrican algunas de las mejores marcas de porcelana fría que uno puede comprar, como Nicron o Polycol). Allí se acuñó el término, y aquí en España aún tenemos dudas sobre cómo llamarlo. Pero el término más usado después de porcelana fría es el que ya he mencionado arriba: porcelana rusa.

Este es otro ejemplo de lo que se puede hacer con un poco de mano, imaginación, práctica y una buena porcelana:

Horquilla de alstroemeria en porcelana fría. ©Lena Grygorenko. Fuente: Etsy. Porcelana rusa o porcelana fría, la materia de la que se hacen las ideas
Horquilla de alstroemeria en porcelana fría. ©Lena Grygorenko. Fuente: Etsy

El abanico de características de la porcelana fría

Esto es lo que más nos interesa. La porcelana fría es un material enviado directamente desde el Olimpo de los dioses para bendecirnos a todos: está formada por ingredientes muy simples, que hacen que se pueda comprar ya hecha sin gastarnos demasiado o directamente fabricarla en casa de forma económica. Tanto si la compramos como si la hacemos nosotros, su textura en húmedo es algo más blanda que la plastilina, no retiene las huellas de los dedos, no se agrieta y se tiñe con facilidad usando óleos, pasteles o colorantes alimenticios; además se puede cortar, pegar pedazos entre sí (directamente o, para más seguridad, usando un poco de cola) y a la hora de secar, ¡sorpresa! No necesita horno. Seca al aire y, si la porcelana con la que estamos trabajando es lo suficientemente buena, puede resistir impactos y rayaduras leves.

Eso sí, otro apunte rápido: no se puede exponer a calores extremos ni al agua, porque se deshace. Si quieres protegerla, asegúrate de dar antes con un buen barniz con base al agua. Esto es también muy importante: tiene que ser con base al agua. De lo contrario puede corroer la porcelana y, si es que has dibujado o pintado algo encima de tu pieza, llevarse por delante la pintura.

Peine de suculentas en porcelana fría. ©Lena Grygorenko. Fuente: Etsy. Porcelana rusa o porcelana fría, la materia de la que se hacen las ideas
Peine de suculentas en porcelana fría. ©Lena Grygorenko. Fuente: Etsy

Un universo creciente

Como ya habrás notado por las fotos, lo que se puede hacer con la porcelana rusa (e incluso con la arcilla polimérica, de la que ya hemos hablado en otros artículos) es verdaderamente espectacular. Al ser fabricada para usarse en trabajos pequeños y detallados, tiene unas características que la hacen especial. Y los resultados de tomarse un tiempo en aprender las técnicas más efectivas para usarla dan frutos grandes, coloridos y suculentos:

Conjunto de camafeos en porcelana fría. ©Atelier Guigue. Fuente: Etsy. Porcelana rusa o porcelana fría, la materia de la que se hacen las ideas
Conjunto de camafeos en porcelana fría. ©Atelier Guigue. Fuente: Etsy

Desde flores diminutas hasta apetecibles tartas en miniatura, piezas de bisutería o arreglos para el pelo. De entre todos los productos que pueden conseguirse, los más populares han sido siempre (y sobre todo entre la gente joven) los llaveros y la bisutería, como los pendientes con formas divertidas, los anillos o los colgantes. Los siguen de muy cerca las figuras de decoración y regalitos varios, por ejemplo los novios para una tarta de boda o detalles para los asistentes a un bautizo. Y actualmente, al estar extendiéndose todavía más la moda de la porcelana fría, más gente la usa para cosas para las que antes la arcilla polimérica, la resina, la cerámica o el metal eran más populares: figuras de mayor tamaño, joyería más elaborada (como los camafeos que vemos en la imagen de arriba) y artículos para el hogar como reposadores para el móvil o lapiceros.

¿Te has hecho fan de la porcelana fría? ¿La conocías ya, has trabajado con ella? Puedes dejar en redes sociales tu comentario, y quizá alguna foto si es que has tratado antes este material. Y si no, también puedes regalarnos tu “like” y/o compartir este artículo para que más gente vea de qué es capaz esta masa tan increíble.

¡Nos leemos en el siguiente post! ♥ 🙂

Te puede interesar: Yumi Nakano y sus adorables (pero incomestibles) animales de resina