Saltar al contenido
Arte en todo – Tu web de todas las artes

Periodos de la escultura griega

10 octubre, 2017

Breve repaso de la escultura en Grecia

Escultura griega de artista desconocido, 'Dionisio reclinado', Museo Británico.
Artista desconocido, ‘Dionisio reclinado’, Museo Británico.

Te puede interesar: El arte ignorado de la escultora Camille Claudel

Solo hace falta pensar un segundo para visualizar una escultura griega en tu cabeza: quizá un hombre o una mujer despampanantes, posando estoicamente sobre un pedestal de mármol, sosteniendo sedas, cálices o jarrones… y sin cabeza. O quizá sin pies, sin manos, o sin pechos; quizá un desastre natural se llevó el jarrón por delante, o en algún momento un delincuente le arrancó la nariz del sitio.

Sí, llegados a este punto creo que resulta obvio lo que voy a decir: la escultura griega no ha dejado demasiadas obras conservadas en relativo buen estado, y muchas de las piezas que se han estudiado hasta el momento son copias reproducidas por el imperio romano, y consideradas de calidad objetivamente inferior. Pero cada uno trabaja con lo que puede.

'Relieve de Ménades danzando', mármol pentélico. (Copia romana del año 1 a.C)
Relieve de Ménades danzando’, obra en mármol pentélico. (Copia romana del año 1 a.C)

La escultura griega solía ofrecer unas características muy marcadas: se centraba mayoritariamente en el cuerpo humano, la figura al desnudo muchas veces, y representaba todo tipo de personalidades de leyenda o extraídas de la realidad (dioses, diosas, ninfas, guerreros o doncellas, por poner algunos ejemplos) cuyas características físicas se moldeaban para encajar en los cánones estéticos de la época (las famosas y desconcertantes “ocho cabezas“, entre otros). Estas siluetas y relieves acostumbraban a fusionarse con la arquitectura de templos y edificios, formando parte casi natural de ellos, y poseían una resistencia que las ha permitido perdurar hasta nuestros días. Esto se debía a los materiales que se usaban para la talla, por lo general bronce y piedra, que soportaban el paso del tiempo moderadamente bien. La terracota y el mármol también eran comunes, aunque este último, junto con el oro, se usaba algo menos debido a su alto coste. Acostumbraban a reservarse para estatuas y relieves contados, de relevancia alta.

Te puede interesar: Antonio Corradini, los velos de mármol del neoclasicismo

Distintos periodos de la escultura griega

La escultura en Grecia tuvo cuatro épocas principales, tan brillantes como diferenciadas y de características diversas. A partir de aquí, tendremos en cuenta que todas ellas vienen después de la era más rudimentaria para la escultura griega, el protohistórico. El arte de aquella época estuvo plagado de relieves, estatuillas de pequeño tamaño que honraban a los dioses y a diversos seres mitológicos, y grabados, todos ellos en plomo, hueso, barro, piedra e incluso marfil.

Tras esta gran época de expresión inició el primero de los grandes periodos:

-Periodo geométrico

Escultura griega. Estatuilla griega ecuestre, tallada en bronce, periodo geométrico (s. VIII a.C)
Estatuilla griega ecuestre, tallada en bronce, periodo geométrico (s. VIII a.C)

Este primer camino tuvo como inspiración las escuelas jónico-asiáticas de Quíos y Samos, unas islas en Asia Menor, y siguió en la escuela dórica de Sición, Peloponeso, durante principios del siglo VI.

Ambas tenían influjos orientales, que llegaron a sus tierras por medio del comercio, pero las escuelas dóricas no lo hacían tan evidente. Estas se caracterizaban por una mayor corpulencia en sus modelos, que lucían siluetas más viriles y poderosas. En cambio, las jónicas dotaban de un diseño más esbelto, grácil y simétrico a lo que esculpían, y resultaban más obvias sus inspiraciones orientales.

Ejemplos de este tipo de escultura geométrica son las Ártemis (también llamadas Dianas en la época primitiva), o las pequeñas estatuillas de animales, generalmente caballos.

-Periodo arcaico

Escultura griega. Dama de Auxerre (Korai de Auxerre). Autor desconocido
Dama de Auxerre (Korai de Auxerre). Autor desconocido

El segundo periodo, comprendido aproximadamente entre el 540 a.C y el 460 a.C se caracteriza por la vertiente independiente que el arte griego construye por su cuenta, alejándose un poco de las imitaciones del arte asiático.

De todas formas las obras de ese periodo seguían siendo bastante estáticas y, por qué no decirlo, ¡incómodas! Aún coleteaba esa especie de obsesión por la simetría en los tejidos y vestiduras, proporcionando a las figuras la ya típica rigidez. Los ojos no rebosaban precisamente vida, y las pequeñas sonrisas parecían haber sido impresas a la fuerza, ofreciendo un aspecto más de maniquí que de humano común y corriente.

Estas características terminaron formando parte esencial del periodo. Los modelos seguían posando de frente, y sus extremidades eran simplificadas hasta el punto en que resultaban obvias las bases geométricas que el escultor había utilizado.

Los kuros y korais (estatuas de hombres y mujeres jóvenes, respectivamente) son un buen ejemplo de este periodo. Entre ellos podemos destacar la Korai de Auxerre, una estatuilla de autor desconocido que hoy en día se encuentra conservada en el Louvre.

-Periodo clásico

Escultura griega. Cariátides de Erecteión. Autor Mnesikles
Cariátides de Erecteión. Autor Mnesikles

También denominado “periodo de perfección”, duró hasta finales del siglo IV a.C.

Mirón y Cálamis, dos reputados escultores, comenzaron a dejar atrás la rigidez propia de los dos periodos anteriores, ofreciendo un aspecto más fluido y humano a sus figuras.

Fidias, discípulo de Agéladas al igual que Mirón, fue el escultor más famoso de la antigua Grecia. Hizo brillar el arte de la escultura a mediados del siglo V a.C, ofreciendo a sus obras una expresión serena que ningún otro artista logró reproducir, con escenas y modelos sobrehumanos.

Polícleto, compañero de Fidias, alcanzó su mismo grado de fama por su exquisitez en los detalles, y su buen ojo para la figura y el perfeccionamiento. En sus obras expresaba la magnificencia de la naturaleza humana, y fijó el canon estético de la época.

Escultura griega. 'Victoria de Samotracia', escultura de Escopas, mármol. (Museo del Louvre)
‘Victoria de Samotracia’, escultura de Escopas, mármol. (Museo del Louvre)

Aquellos escultores que imitaron a Fidias constituyeron la llamada tradición ática, liderada principalmente por Peonio, Alcámenes y Agorácrito. Las cariátides de Erecteión, en la fotografía de aquí abajo, son consideradas una de las creaciones representativas de la tradición ática.

Más adelante, la escultura en la Antigua Grecia tomó otro giro bastante curioso. Las obras abandonaron lentamente el recato y la majestuosidad de las escuelas previas, iniciándose en la sensualidad, la gracia terrenal y los placeres. Los Faunos, Apolos y Afroditas fueron muy propios de esta época, con siluetas suaves y redondeadas.

Escopas (Afrodita de Cnido, Venus de Milo, Victoria de Samotracia) y Praxíteles (Hermes con el niño Dioniso, Apolo Seuróctono, Sátiro escanciador), ambos pertenecientes a la escuela ática, fueron sus dos principales representantes.

Pese a eso, otros escultores (yo digo que preocupados por la decencia que comenzaba a perderse) siguieron fieles al estilo clásico antiguo, generalmente aquellos pertenecientes a la escuela argivosicionia.

-Periodo helenístico

Escultura griega. 'Toro farnesio', Apolonio y Taurisco de Tralles. Estatua en mármol. (aprox. 130 a.C.)
‘Toro farnesio’, Apolonio y Taurisco de Tralles. Estatua en mármol. (aprox. 130 a.C.)

El cuarto y último de los periodos de la escultura en la Antigua Grecia fue llamado periodo de difusión, helenístico o alejandrino.

En esa última época las escuelas salieron de Grecia, expandiéndose por Antioquía, Alejandría, Rodas, Tralles y Pérgamo. Caracterizándose por un potente realismo en las figuras, los tejidos y los detalles, hacían uso de escenas trágicas pertenecientes a la historia, a mitos y a leyendas, y de cierta exageración en las posturas de los personajes.

Sus temáticas y simbolismos eran, por lo general, la rusticidad, el campo o las metáforas y fábulas.

Algunos buenos ejemplos del tipo de escultura que reinó en este periodo son:

La admirable robustez, delicadeza y constante evolución del arte griego es algo incuestionable. A lo largo de los siglos desarrollaron un sentido del movimiento único, patrones fluidos y expresiones verosímiles, que los autores que siguieron pudieron tomar como fuente de inspiración y apoyo.

Arte griego. 'Gálata moribundo' Epígon, (copia romana en mármol de una escultura griega ya desaparecida)
‘Gálata moribundo’ Epígon, (copia romana en mármol de una escultura griega ya desaparecida)

El conocimiento cada vez mayor de la naturaleza humana es algo que no podemos negarle al antiguo pueblo griego. A golpe de cincel, incansables en su búsqueda de la perfección, tenían de esa capacidad casi mágica para hacer cruzar las emociones a través del mármol, del barro y del metal, manteniéndose en el tiempo hasta nosotros. Quizá no lograron su meta, no lo sé; porque al fin y al cabo ¿qué es perfecto? Pero más de uno asegura que estuvieron peligrosamente cerca.

¿Te ha gustado este artículo? Si es así, no te olvides de indicarlo, de compartirlo en tus redes sociales o, si lo prefieres, de comentarme tus impresiones sobre el legendario arte en la Antigua Grecia. ¿Hay algún periodo que sea tu favorito? ¿Alguna obra o autor te ha llamado especialmente la atención? ¡Siempre estoy encantada de saber lo que piensas! 😉