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Patricia Piccinini y su escultura hiperrealista. Un viaje al horror y la reflexión

18 febrero, 2019

El dulce y grotesco hiperrealismo de Patricia Piccinini

Posiblemente, navegando por internet en los últimos años, te hayas topado con la fotografía de una extraña criatura que se hizo famosa por su perturbador aspecto (te la dejo bajo este párrafo). Algunos aseguraban, en una clara estafa, que era el híbrido aberrante de un humano y una bestia; otros se lo creían, y otros buscaban al artista tras la obra. Pues bien, fueras o no de ese último grupo, hoy te presento a la responsable de ese trabajo que dio la vuelta al mundo: Patricia Piccinini, una escultora australiana que puede provocarte tanto miedo como asombro:

'The Young Family' (La joven familia), 2002. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram. Patricia Piccinini y su escultura hiperrealista. Un viaje al horror y la reflexión
‘The Young Family’ (La joven familia), 2002. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram

La familia de Piccinini

Piccinini nació en Sierra Leona en 1965, y durante toda su vida ha explorado tantas variedades artísticas como le ha sido posible: desde la pintura hasta el grabado digital y la producción de sonido. Pero su escultura ha sido lo que más famosa la ha hecho, desde que en 2003 participó en la 50ª Bienal de Venecia con su hiperrealismo de chocante aspecto.

Pero, aunque chocante, no puedes quitarle la vista de encima. Las obras de Piccinini te absorben, captan toda tu atención aunque pases del asombro a la repulsa y de nuevo al asombro en dos segundos, aunque no sepas qué es lo que intenta contarte y aunque tengas la sensación, todo el tiempo, de que siempre te estarás dejando algo en el tintero. Se ha convertido en una de las escultoras más famosas del mundo gracias a sus figuras monstruosas, híbridos a medio camino entre un humano y otro animal indefinido, que nos sorprenden con su controvertida belleza.

'The Carrier' (El Cargador), 2012. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram. Patricia Piccinini y su escultura hiperrealista. Un viaje al horror y la reflexión
‘The Carrier’ (El Cargador), 2012. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram

La punta del iceberg

Los materiales predilectos de Patricia Piccinini son la silicona, la fibra de vidrio y, en ocasiones, el pelaje animal, con determinadas adiciones de otros materiales para conseguir el efecto ideal. En muchos aspectos me recuerda a Ron Mueck… si no le conoces, te he dejado sobre su nombre el artículo que le dedicamos hace algunos meses.

En sus escenas, por lo general, vemos a las criaturas que forman su universo artístico interactuando de alguna forma con el ambiente, entre ellas o con humanos (que también forman parte del conjunto, por supuesto), como en la obra que tenemos arriba, The Carrier. El trabajo de esta artista multidisciplinar es complejo y altamente controvertido, tanto por el aspecto de sus esculturas (a veces, y siendo muy subjetiva, bastante desagradables), como por las temáticas a las que hacen referencia.

Hablando con un periódico australiano sobre su victoria en los Premios de la Melbourne Art Foundation, en 2014, Piccinini dijo sobre el galardón que representaba mucho para ella, representaba que la crítica había comprendido que tras sus bizarras creaciones había una idea fuerte y un concepto consolidado:

<<(Mi trabajo) está hermosamente realizado, es fuerte, estético, así que la gente se interesa y eso la atrae, y después se interesan en la idea. No es fácil. Así que este premio dice: “Lo entendemos, entendemos lo que intentas hacer, hemos ido más allá de la superficie”>>.

'The Long Awaited' (El gran esperado), 2008. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram. Patricia Piccinini y su escultura hiperrealista. Un viaje al horror y la reflexión
‘The Long Awaited’ (El gran esperado), 2008. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram

¿Belleza o monstruosidad?

Piccinini habla del mundo en el que vivimos a través de seres que representan nuestros demonios, nuestros logros y nuestras aspiraciones, pero no en un sentido meramente particular sino como Humanidad. Como el organismo conjunto que somos, tenemos una serie de metas y sueños que muchas veces compartimos, llevamos a cabo tareas que repercuten al resto y nos preocupamos por asuntos parecidos. Como ejemplo, ha realizado esculturas para campañas contra accidentes de tráfico, y muchas de sus otras obras se inspiran en conceptos como el interespecismo, la manipulación genética y la diversidad racial. Debido a eso la escultora ha recibido tantas críticas negativas como elogios, tachándola de rebuscada, inverosímil y asegurando que sus piezas normalizan la tensión étnica y la discriminación.

Por su lado, la facción contraria asegura que lo que hace difumina las barreras entre razas y entre especies, facilita la integración y la aceptación de la diversidad y nos recuerda que, pese a la etiqueta de “humanos”, todos seguimos siendo animales.

'Litter' (Camada). 2010. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram. Patricia Piccinini y su escultura hiperrealista. Un viaje al horror y la reflexión
‘Litter’ (Camada). 2010. ©Patricia Piccinini. Fuente: Patricia Piccinini Instagram

¿A ti qué te parece? Me encantaría saber lo que opinas. ¿Te gusta el estilo de Patricia Piccinini? Y más allá del aspecto exterior de sus esculturas, ¿te parecen correctas las temáticas que usa, o como espectador preferirías que lo hubiese abordado de otra forma menos gráfica?

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