Saltar al contenido
Arte en todo – Tu web de todas las artes

El arte ignorado de la escultora Camille Claudel

1 marzo, 2018

La escultura de Camille Claudel, alumna y amante de Rodin

El arte, como hemos dicho otras veces, ha despreciado a la mujer durante siglos. Las obras creadas por el género femenino han sido infravaloradas, ignoradas e incluso censuradas, y el talento de todas aquellas que lucharon por sus sueños (y de aquellas que ni siquiera se atrevieron) se ha visto, la gran mayoría de las veces, oculto tras capas de machismo, incoherencia y superficialidad. Hoy te presentaré a una joven que quizá no conozcas, y que sufrió todo esto y mucho más en sus propias carnes: Camille Claudel, una escultora magistral que pasó toda su vida opacada por su amante y mentor, Auguste Rodin.

Camille Claudel esculpiendo 'Vertumno y Pomona' (1903). Fuente: Arte e Artistas. El arte ignorado de la escultora Camille Claudel
Camille Claudel esculpiendo ‘Vertumno y Pomona’ (1903). Fuente: Arte e Artistas

Es muy probable que más de una vez hayas oído hablar de Rodin: el padre de la escultura moderna, como lo llaman; un verdadero genio, innovador y visionario… ¿pero y Camille Claudel? Muchos la conocen, pero aún hay personas que ignoran el inigualable talento (equiparable al de su mentor o aún mayor, como algunos aseguran) que se escondía en ella. En la relación entre Rodin y Claudel no indagaremos, pues el resultado sería más parecido al guión de un culebrón que a un artículo de arte. Pero sí mencionaré, como apunte de relativa importancia, que existen bastantes fuentes que atribuyen obras de Rodin a esta muchacha casi invisible, que pasó por el mundo sin pena ni gloria.

Las manos jóvenes de la genialidad

Desde niña, Claudel lo pasaba en grande moldeando barro, y no tardó en resultar obvio su increíble talento para la escultura. Pero sus familiares, que esperaban de ella un ejemplo de ama de casa, esposa, madre e hija perfecta, se negaron en rotundo a permitirle desarrollar sus habilidades. Pese a todo, a los diecisiete se trasladó a París con su familia, y su hermano (el escritor Paul Claudel) la ayudó a ser admitida en la Academia de Arte de la ciudad. Allí, uno de los profesores se dio cuenta de su talento y comenzó a contar con ella para desarrollar ciertos trabajos: era Auguste Rodin, quien poco después convertiría a la joven Claudel en su musa y finalmente en su amante, engañando así a su esposa, Rose Beuret.

La compañía del reputado escultor fue un arma de doble filo para Camille. Por un lado, le permitía vivir su ansiado sueño: viajar, asistir a convenciones, a galerías, a museos, codearse con personalidades del mundo del arte y, por supuesto, a aprender y perfeccionar su técnica, hasta el punto de igualar o incluso superar a su maestro. Su obra tenía trazos impresionistas, dramáticos y crudos, con una sensibilidad verdaderamente impresionante. Usaba simbolismos para contar historias ocultas, para expresar sus sentimientos, opiniones y preocupaciones más íntimas, y trataba los materiales como el bronce, el mármol o el marfil con una delicadeza y expresividad que nada tenía que envidiar a la de su mentor.

'La valse' (El Gran Vals, 1883-1901). Reproducción oficial de la escultura original en bronce. Camille Claudel. Fuente: Musée Rodin. El arte ignorado de la escultora Camille Claudel
‘La valse’ (El Gran Vals, 1883-1901). Reproducción oficial de la escultura original en bronce. Camille Claudel. Fuente: Musée Rodin

Rodin, padrino y verdugo de la escultura de Claudel

Pero por otro lado, la larga sombra de este la atrapaba por completo, y no tardó en darse cuenta de que su habilidad no servía de nada frente a su condición de mujer. Por mucho que Claudel creaba, por mucho que se esforzaba y por soberbias que eran sus esculturas, la sociedad de la época observaba su trabajo con sospecha y con desdén. Las habladurías llegaron hasta el punto de afirmar que muchas de sus esculturas eran en realidad obra de Rodin, quien la ayudaba en sus procesos creativos para darla a conocer.

Lo cierto era que el estilo de ambos era parecido, pero para nada igual: Rodin expresaba un sentimentalismo profundo y desgarrador con lo que hacía (que se acentuó al conocer a su pupila), pero Claudel, quizá por su naturaleza, limitaciones sociales y experiencias, le sobrepasaba. Los trabajos de Rodin eran elaborados e imponentes; los de Claudel demostraban la grandeza de una mujer que debía esforzarse el doble para estar siquiera cerca de ser considerada digna. Ella no tardó en darse cuenta de las enormes injusticias a las que estaba siendo sometida, y empezó a sentir hacia Rodin una mezcla de amor y odio.

'La Ola' o 'Las bañistas'. Escultura decorativa en mármol, ónice y bronce (1897-1903). Camille Claudel. Fuente: Musée Rodin. El arte ignorado de la escultora Camille Claudel
‘La Ola’ o ‘Las bañistas’. Escultura decorativa en mármol, ónice y bronce (1897-1903). Camille Claudel. Fuente: Musée Rodin

Preguntándose por qué jamás sería apreciada, terminó rompiendo su relación con el escultor. Pese a todo Rodin siguió recomendándola, y muchos de sus contactos la invitaban a salones de vanguardia y le encargaban monumentos de diversa índole, que ella siempre aceptaba. Las publicaciones de la época hablaban de Claudel algunas veces, y su obra alcanzó cierta popularidad… pero los rumores y las críticas prejuiciosas jamás cesaron. De este modo la muchacha comenzó a sufrir crisis emocionales que la llevaron a encerrarse en su piso, aislándose del mundo.

Ocaso y fin de una vida truncada

Allí se dedicó a crear obsesivamente durante años, dando forma a series de esculturas que destruiría después, una tras otra tras otra. El efecto de una vida de frustraciones y censuras comenzó a hacer mella en ella, y miles de resentimientos la acechaban. Resentimientos que expresó en varias de sus esculturas, como una de las más conocidas: La edad madura. Una joven arrodillada (posiblemente ella), que se aferra a su amado mientras él, ignorándola, es alejado por una figura oscura y enjuta.

'La edad madura'. Escultura de bronce en tres partes (hacia 1902). Situada en el Museo de Orsay, París. Camille Claudel. Fuente: Twitter. El arte ignorado de la escultora Camille Claudel
‘La edad madura’. Escultura de bronce en tres partes (hacia 1902). Situada en el Museo de Orsay, París. Camille Claudel. Fuente: Twitter

En 1913 su padre falleció. Había sido su único apoyo, a excepción de su hermano Paul, y su pérdida lo supuso todo para Camille. Completamente dada de lado por su familia, se hundió en su propia miseria, y su madre utilizó eso para internarla en un hospital psiquiátrico. Allí la artista pasaría treinta largos años, sin apenas visitas ni nadie que la recordara, y sin ninguna clase de contacto con su gran pasión. No le permitieron seguir creando, y cuerda como estaba, el día a día en el psiquiátrico se convirtió en un verdadero infierno.

Finalmente en 1943 falleció, a los 79 años, en el mismo lugar en el que llevaba décadas encerrada, siendo enterrada en una tumba sin nombre que, por diversas razones, jamás lograría recuperarse.

Hasta aquí este breve repaso (todo lo breve que me ha sido posible, contando con que hubo tantísimos elementos personales que influyeron en las esculturas de esta artista). Si te ha interesado su historia y su delicado y potente arte, quizá quieras echar un vistazo a la web oficial del Musée Camille Claudel, un acertado homenaje a su vida y obra que abrió sus puertas en Champagne, Francia, a principios de 2017.

'La sirena'. Escultura de bronce (aleación, 1905). Camille Claudel. Fuente: Musée Camille Claudel. El arte ignorado de la escultora Camille Claudel
‘La sirena’. Escultura de bronce (aleación, 1905). Camille Claudel. Fuente: Musée Camille Claudel

También te agradecería que compartieras este artículo en tus redes sociales y le regalaras tu “like”, o que comentaras qué te ha parecido. Las vidas de todas esas artistas que fueron emparedadas tras los ladrillos de una sociedad enferma, cruel y anticuada deben salir a la luz, para que podamos admirarlas como merecen aunque solo sea tras su muerte.

¡Nos leemos en el siguiente post!

Te puede interesar: Berthe Morisot, la vanguardia femenina del impresionismo

Te puede interesar: Periodos de la escultura griega

Te puede interesar: Gian Lorenzo Bernini, la escultura de un genio del Barroco

Te puede interesar: Bruno Walpoth: maestro del tallado en madera

Te puede interesar: Óscar de Julián y su Neoescultura. Difuntos convertidos en arte

Te puede interesar: Antonio Corradini, los velos de mármol del neoclasicismo

Te puede interesar: Louise Bourgeois, el estremecedor arte que nace de lo contenido